jueves, 12 de febrero de 2026

OTRA FORMA DE CONTAR CUENTOS

Erase una vez un rey muy triste que vivía solo.

Un día se le ocurrió una idea; invitaría a pasar unas vacaciones en su castillo a aquel o aquella que cumpliera la condición de comerse una mano verde.

Los alumnos/as de Sarrión se presentaron en el castillo a probar suerte... ¿se atrevería alguno o alguna a comerse la mano verde?

En Educación Física hemos contado el cuento: La mano verde  de Sandra Araguás con el propósito de escenificar el relato y vivenciar algunas nociones espaciales a través del juego y el movimiento mediante arrastres, trepas y equilibrios, fundamentalmente.

Para llevar a cabo la puesta en escena decoramos las gradas del pabellón con elementos propios de un castillo: el pozo, el foso, la muralla, el puente levadizo, la sala de las chimeneas y las caballerizas, con ayuda de ladrillos, colchonetas, picas, maderas y cuerdas.

A partir de este cuento motor hemos jugado, aprendido y disfrutado.

¡QUE VIVAN LOS CUENTOS!